A la deriva

2021

Instal·lació audiovisual formada per 3 safates portacables i un vídeo a doble pantalla

60 x 200 x 25 cm

5 minuts i 17 segons

Projecte seleccionat per participar en el congrés ADD+ART 2021

Obra finalista en la Biennal d’Art de Girona 2021. Modalitat d’obra realitzada

El Coraclo era un bote muy seguro y también muy marinero, pero al mismo tiempo se trataba del artefacto más indócil para su manejo. No conseguía fijar el rumbo, se desequilibraba, viraba por completo ante cualquier ola, y lo más apropiado quizá sea decir que parecía una peonza. Hasta el propio Ben Gunn me confesó tiempo después que era <<un tanto misterioso hasta que uno descubría sus cualidades>> ”(R. L. Stevenson. La isla del tesoro).

A causa de la Covid-19, l’oferta cultural s’ha vist arrossegada per un corrent inexorable fins a les costes de la digitalització: les nostres pantalles. Al llarg dels últims mesos, hem distingit en l’horitzó càpsules de vídeo, exposicions virtuals i presentacions d’artistes al més pur estil youtubers, totes elles mesures d’emergència per donar continuïtat a la pràctica artística. En aquest sentit, el contingut digital s’està convertit en “el contingut” o és una eina més per donar visualitat a la producció d’institucions i artistes?

A la deriva és una instal·lació audiovisual que pretén explorar Internet com a mitjà capaç d’anar més enllà de la mera exhibició i reivindicar-lo com a espai complementari d’investigació i experimentació. Concretament, A la deriva parteix d’un vídeo d’un minut proposat pels comissaris i realitzat pels artistes per donar visualitat a les peces de l’exposició Isla Bonita durant la pandèmia. Lluny de narrar la cerca d’un cable submarí d’Internet a la platja de Gavà que protagonitza l’obra SEA-ME-WE, la peça A la deriva construeix un diàleg amb aquest projecte previ mitjançant una doble pantalla on les tones de sorra són substituïdes per les muntanyes de megabits d’informació que configuren la xarxa a través d’una deriva digital. Les meves interaccions amb els diferents cercadors i pàgines web són registrades, donant forma a una instal·lació audiovisual que permet continuar amb la cerca d’aquest tresor enterrat, però amb un llenguatge totalment diferent. Serè capaç de trobar el cable aquesta vegada?

A la deriva

2021

Instalación audiovisual formada por 3 bandejas portacables y un vídeo a doble pantalla (5:17)

60 x 200 x 25 cm

5 minutos y 17 segundos

Proyecto seleccionado para participar en el congreso ADD+ART 2021

Obra finalista en la Biennal d’Art de Girona 2021. Modalidad de obra realizada

El Coraclo era un bote muy seguro y también muy marinero, pero al mismo tiempo se trataba del artefacto más indócil para su manejo. No conseguía fijar el rumbo, se desequilibraba, viraba por completo ante cualquier ola, y lo más apropiado quizá sea decir que parecía una peonza. Hasta el propio Ben Gunn me confesó tiempo después que era <<un tanto misterioso hasta que uno descubría sus cualidades>> ”(R. L. Stevenson. La isla del tesoro).

Debido a la Covid-19, la oferta cultural se ha visto arrastrada por una corriente inexorable hasta las costas de la digitalización: nuestras pantallas. A lo largo de los últimos meses, hemos avistado en el horizonte cápsulas de video, exposiciones virtuales y presentaciones de artistas al más puro estilo youtubers, todas ellas medidas de emergencia para dar continuidad a la práctica artística. En este sentido, ¿el contenido digital se está convirtiendo en “el contenido” o es una herramienta más para dar visibilidad a la producción de instituciones y artistas?

A la deriva es una instalación audiovisual que pretende explorar Internet como un medio capaz de ir más allá de la mera exhibición y reivindicarlo como un espacio complementario de investigación y experimentación. Concretamente, A la deriva surge de un video de un minuto propuesto por los comisarios y realizado por los artistas para dar visibilidad a las piezas de la exposición Isla Bonita durante la pandemia. Lejos de narrar la búsqueda de un cable de Internet submarino que protagoniza la obra SEA-ME-WE, la pieza A la deriva construye un diálogo con ese proyecto previo a través de una doble pantalla donde las toneladas de arena son sustituidas por las montañas de megabytes de información de la red mediante una deriva digital. Mis interacciones con las páginas web y buscadores son registradas, dando forma a una instalación audiovisual que permite continuar con la búsqueda de este tesoro enterrado, pero con un lenguaje totalmente diferente. ¿Seré capaz de dar con el cable esta vez?